ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN
“El conocimiento no tiene lugar solo con individuos,
tampoco es sólo un desarrollo pasivo de conductas”
( McMahon, 1997)
Permítaseme compartir con ustedes la forma lúdica como me inicié en la docencia. Eran los días de mi educación media superior en la vocacional No. 10 del IPN, cuando unos amigos y yo nos dimos a la tarea de dar la “bienvenida” a los alumnos de nuevo ingreso. Evidentemente debía de ser lo más divertida posible para nosotros. De esta forma fue como urdimos que él que les escribe se presentara ante los grupos de primer semestre como profesor titular. Tal vez en aquellos días no éramos capaces de organizarnos para estudiar o resolver problemas de tarea, pero para esta actividad no hubo quine quedara al margen. Todo el grupo se involucró y fue una experiencia tan gratificante en lo personal que creo que de ahí nació mi vocación por la educación.
Mi formación académica es como ingeniero en comunicaciones y electrónica y más tarde como maestro en ciencias en ingeniería de sistemas; no obstante debo señalar que no había concluido aun el segundo semestre de la profesional, cuando tuve la oportunidad de comenzar a laborar como profesor en un Cetis. Otro factor preponderante y digo de comentar es que aunque mis padres no son mentores, sí lo fueron algunos tíos y primos. Considero que este hecho también me predispuso en gran medida a dedicarme a esta profesión.
Los senderos académicos me llevaron a tener la oportunidad de contar con una formación formal como profesor del idioma inglés y más tarde a poder participar en una especialidad para maestro de inglés en servicio (COTE-ISELT, por sus siglas en inglés). Esta formación me hizo convertirme en una persona muy reflexiva con respecto a mi quehacer docente.
Recompensas sí que las ha habido y muchas, pero la principal cuando al final de un curso se acerca un alumno para dar de manera personal su agradecimiento por el apoyo brindado y las horas invertidas en su formación como individuos. Recuerdo ahora como en cierta ocasión, con guitarra en mano, un grupo de alumnos se presentaron para patentizar su agradecimiento.
De las insatisfacciones o de los logros no alcanzados sólo me gustaría señalar el no haber podido hasta ahora el sacar del marasmo intelectual en el que se encuentran desafortunadamente muchos de los jóvenes de las actuales generaciones.
Hola
ResponderEliminarJose Luis
Es muy interesante lo que nos compartes y la experiencia con la que cuantas que a final de cuantas es la que nos ayuda a sobrevivir en la docencia.
Gracias por invitarme a leer tu blog
Hola!
ResponderEliminarTenemos algo en común al igual que tu, tengo muchos familiares que son docentes, y cuando estuve estudiando la ingenieria tuve la oportunidad de tener un grupo por poco tiempo, de ahí pienso que comenzó mi interes por la docencia.
De lo que no nos gusta muchos compartimos tu sentir sin temor a equivocarme
Yolanda González Crespo